Los relatos que envuelven al epé debut de Oceánica

(Fuente: Comunicado de prensa)

La agrupación calerana saltó a los registros con un listado de 10 canciones y un concepto que ronda un poco más allá de lo puramente concreto.

Si Mecano se quisiera reunir en 2019, probablemente el título de su disco sería parecido, pero de hecho, se lo envidiarían. “Elegimos ese título porque es una de las canciones del EP, la última, por ende ocupa un lugar especial. Es una canción psicodélica, primitiva, que termina con el sonido que la NASA tomó de Neptuno”, explica Natalia Flores a Niña Provincia. Habla de En la Boca de Neptuno, el primer trabajo discográfico de Oceánica que se publicó este sábado bajo el apoyo de Sello Invisible en diversas plataformas de streaming.

La bajista del grupo, vocalista –y también guitarrista– quiso relatarnos los muchos acontecimientos que rondaron desde la entrevista que les realizamos en marzo. Por aquel entonces, nosotras recién estábamos empezando –fueron una de nuestras primeras pautas– y ellas, por su parte, ya tenían su epé en planes, pero apenas habían publicado dos canciones: “My girl” y “Nube”.

“Así que durante el invierno nos dispusimos a grabar con Jurel (Sónico) la ‘segunda parte’, en HISS Records. Hicimos tres canciones más. La idea era evolucionar el sonido de las tres primeras y a la vez hilarlas como un conjunto con las demás. Por otro lado, trabajamos cuatro canciones más, de forma autónoma, donde nuestro compañero Jona (Jonathan Osorio, guitarrista, bajista, voz y a cargo de los synths de la banda) fue el que tomó el rol de productor. Grabando, mezclando y todo eso. Incursionando en el ambient, la electrónica“, relata Flores sobre el proceso que envolvió la pre y post producción de En la Boca… Entre medio, además telonearon a ECSDLQHP en El Huevo y en agosto, participaron del ciclo de Sonidos de Casa, organizado por Balmaceda Arte Joven en Valparaíso.

Al final, las canciones fueron masterizadas por Arturo González, vocalista de Celibatos, en el Estudio Golfo Pérsico, mismo espacio que grabó también a la agrupación Solución Violeta, entre otras de la región.

El país de nunca jamás

Para escuchar En la Boca de Neptuno por primera vez, les recomendamos oírlo con atención. Su lista de temas, entre uno y otro –de un total de 10–, a veces parecieran seguir una continuidad, en tanto otros aparecen con actitud, de manera abrupta, saltando de una sonoridad sigilosa a otra más rabiosa, con baterías enérgicas, a cargo de su baterista, Tania Tapia.

Cuando Natalia habla del ambient, es lo que se aprecia entrando al disco, con su instrumental “Mishuba”, como una oda a los sintetizadores y esa vibra futurista, o a mitad del disco con “Neverland” como digno intermedio. Hay también mucho del pop onírico y su clásico background noventero, como se deja ver en tracks del tipo “Estrella (Atolón)” o “Lonely”, donde ella misma oficializa las voces. Jona, por su parte, protagoniza con su voz, de lánguido corte, cuatro temas, incluyendo “Oscureció”, “Regando” y “Love (Gato Triste)”.

En las letras hay relatos ofuscos, cotidianos, etéreos. A veces ni se entienden –y no porque se haga presente el inglés–. Este todo creativo “resuena en su elaboración lo surreal, al generar una imagen que tiene referencias imaginarias o invisibles. Jugamos constantemente con la alteridad de lo real”, como posteaba la misma banda desde sus redes. Para Flores, según cuenta, espectros como la naturaleza, el universo y lo esotérico surgen como tópicos de inspiración, en base a otros objetos como las estrellas, los fantasmas, el atolón, la playa y el mar, “siempre el mar”.

“Tomó años concretar un sonido que nos empuja desde nuestra juventud, canciones de otros lugares, estaciones emocionales y esta eterna reflexión en torno a nuestras vidas. Nos sentimos como tres personas en una pequeña ciudad olvidada en los cerros; reflejados por el Astra Neptuno y su arrullo oscuro. Todo lo que ronda el concepto es un sueño que roza lo imaginario”, resume la bajista, respecto del proceso de búsqueda para la banda hasta lo que lograron con este trabajo.

Hacia lo que se viene, el proyecto sugiere potenciar lo mejor que tienen para ofrecer sus integrantes. Las expectativas siempre son altas, pero parte de una motivación interna: “Queremos ser mejores musicxs, mejores personas, mejores seres en la vida. El ‘éxito’ se encamina por ahí. Aunque claro, llega un momento en que paramos y nos damos cuenta que hemos ido consiguiendo cosas, que evaluamos de forma más  mena nuestra corta trayectoria. Sacar un single hace dos años era un sueño, sacar un EP una locura. Es hermoso lo que nos está pasando. Es hermoso que hayan personitas ahí conectando con nosotrxs, valorando nuestro arte. Pero queda mucho por recorrer“, concluye la entrevistada.

Lista de canciones de En la Boca de Neptuno:

  1. “Mishuba”
  2. “Estrella (Atolón)”
  3. “Oscureció”
  4. “My Girl”
  5. “Neverland”
  6. “Regando”
  7. “Lonely”
  8. “Nube”
  9. “Love (Gato Triste)”
  10. “En la Boca de Neptuno”
(Foto portada por Jordan Cortés)

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