Chinoy: “Hay que animarse a tener vértigos dentro de la creación, la escritura y la música”

(Fuente: Comunicado de prensa)

El artista sanantonino acaba de lanzar el primer single de su nuevo disco. Esta producción conformará una obra en dos partes, junto a la publicación de un nuevo libro.

Hubo cuatro años de silencio musical –pero ojo, nunca de silencio creativo– antes que Chinoy decidiera publicar “La Máquina Fatal”. Este viernes, y en la previa a su gira europea, el sanantonino lanzó el primer corte promocional de una serie de singles que acompañarán su próximo disco, con fecha para marzo de 2020.

Evidenciando una renovada sonoridad, y apostando por la electrónica como base experimental de su incipientes prosas, el responsable de Que salgan los dragones se ha aventurado en una travesía creativa pero ciertamente holística, desde la autoproducción y la edición de su tercer libro, Venusterio –después de sus renombrados Inspiron y Velocidad Crucero, Felicidad Lucero–, el cual se complementa como una sola obra junto a este nuevo material musical.

“El libro tiene que ver sobre el romance con mi pareja, y bueno, este es más o menos el oleaje, lo que hemos hecho un poco abrazando el tiempo, ir avanzando día a día, que salga una canción y a eso, haberlo puesto como base la mesa, el escritorio, la mesa de almuerzo, y la mesa de bebestibles, para el servicio de la experiencia de la escritura, y musical, y a la vez poética, estar como atento al objetivo, el ejercicio literario”, comenta Chinoy a Niña Provincia cuando se trata de adentrarse en este trabajo compartido.

Las posibilidades en este proceso han sido amplias para el compositor, quien ha jugado dando pases entre palabras, canciones y la poesía. Y aclara el sentido de autenticidad que ha inquirido: “Todas las apariciones, ya sea en forma de poema o canción, tienen su originalidad y tratan de venir lo más lejos y brillar lo más lejos como decía Nietzsche; una estrella de otra, que están lejanas entre sí, pero que brillan y que brillan harto”.

Un nuevo ropaje

Del vozarrón, la guitarra de palo, la armónica y la trova que priman en Que salgan los dragones (2009), el atrevimiento del formato “banda” al que apela en De Loco Medieval (2015) recuerda a sus tempranos días con Don Nadie. Pero Mauricio Castillo no repara mucha importancia en una sonoridad dispuesta, cuando se trata de catalogar lo que trama. En cambio, para él se trata “de interpretar y trabajar el hecho de la circunstancia artística o creativa, llevarla como a la paradoja, no detener ese movimiento, lo paradójico, no como un discurso creado, tan rígido o tan formal”.

La creación espontánea, impulsiva e imaginaria; la experiencia y el conocimiento adquirido son primordiales en este proceso. “Yo creo que eso se puede sentir en todas las composiciones que he hecho, una manera de representar la creación, de escribir en una situación media surrealista, libre, le pondría. De que sea lo que vaya coqueteando la palabra que le sigue, y animarse a tener vértigos dentro de la creación, dentro de la escritura, dentro de la música también. Se trata de darle un ajetreo a la composición, y eso se va dando con la experiencia de hacer canciones, de estar vinculado a distintas áreas del arte, y a las distintas áreas quizás también de la ciencia, cosa de tener sobrelectura”, extiende Chinoy.

También añade esa sensación con que se enfrenta a su contexto creativo: “Es como el ropaje estacional, ¿no? Ahora me tocó ponerme un poco más galáctico, me pongo mi color rojo de piloto de nave espacial, y tocaré mi instrumento, mi nave espacial, y bueno, no sé dónde llegaré, ni dónde me llevará“.

Saliendo afuera

A Chinoy lo espera un tour por Europa. Empezará el jueves 5 en Madrid y se extenderá hasta el 3 de octubre en Sevilla. El sanantonino girará junto a Lucero Van Dick –música argentina– por España, Bélgica, Alemania y Suecia.

De regreso, quiere concretar el resto de singles que conformarán su cuarto disco, hacer sus respectivos videosclips y sacar fechas en vivo. En Valparaíso se presentó un par de veces en La Trova y en el invierno, estuvo en el Trotamundos de Quilpué.

“Toda esa producción es independiente, entonces al hacer las cosas por uno mismo, cuestan elaborarse en el tiempo, y bueno, lo que esperamos que sea un lindo disco, un buen regalo, una buena válvula de escape, y de arte; una bomba de arte, como todo lo que hemos tratado de hacer, que sea una cátedra al vacío, desde la locura, desde alguna rebelión en la psiquis, y en el apetito también”, finaliza.

(Fuente: Comunicado de prensa)

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